Cuando el sexo deja de ser una elección y empieza a controlar tu vida
La expresión «adicción al sexo» se utiliza habitualmente para describir un patrón persistente de pensamientos, impulsos o conductas sexuales que la persona no consigue controlar y que continúa pese al malestar o a sus consecuencias. Clínicamente también se habla de trastorno de comportamiento sexual compulsivo.
No se define por tener mucho deseo, una vida sexual activa o determinadas preferencias. El problema aparece cuando existe pérdida de control, repetición compulsiva y deterioro en áreas importantes de la vida. La persona puede utilizar la conducta sexual para aliviar ansiedad, vacío, soledad, estrés u otras emociones, entrando después en un ciclo de alivio breve, culpa y nueva compulsión.
El tratamiento no pretende eliminar el deseo sexual. Busca que la persona pueda decidir, establecer límites, relacionarse de manera segura y recuperar una sexualidad coherente con sus valores y vínculos.