La adicción al cannabis no depende solo de cuánto se consume
El cannabis suele percibirse como una sustancia de bajo riesgo, lo que puede retrasar la identificación del problema. Sin embargo, la marihuana y el hachís pueden generar tolerancia, abstinencia y un patrón de consumo difícil de controlar.
Lo importante no es únicamente la frecuencia. Hablamos de un problema cuando el consumo ocupa cada vez más espacio, se intenta reducir sin conseguirlo o empieza a afectar a la motivación, la memoria, los estudios, el trabajo, las relaciones o la salud emocional.
En Fundación FAER realizamos una valoración individual del patrón de consumo, los síntomas de abstinencia, el estado psicológico, otros posibles consumos y el entorno familiar para diseñar el tratamiento adecuado.